Algunos niños tienen dificultades para relacionarse. No siempre es grave. Pero puede afectar a su desarrollo.
Dificultades habituales
Vergüenza excesiva
Dificultad para hacer amigos
Problemas para comunicarse
Evitación social
Además, su imaginación puede hacer que perciba amenazas donde no las hay: una sombra puede parecer un monstruo, un ruido puede convertirse en algo peligroso.