Quererse no siempre garantiza entenderse.
Muchas parejas llegan a un punto en el que sienten que algo se ha ido desgastando: discusiones repetidas, distancia emocional, dudas, frustración o la sensación de que ya no saben cómo encontrarse.
No suele pasar de un día para otro. Normalmente es el resultado de pequeñas dificultades acumuladas, necesidades no expresadas, heridas no reparadas o cambios que la relación no ha sabido integrar.
Las relaciones cambian con el tiempo. Cambian las personas, las prioridades, el ritmo de vida, las responsabilidades y las formas de vincularse.
Pueden aparecer conflictos relacionados con:
La terapia de pareja no busca culpables. Busca claridad.
Trabajamos para mejorar: