El miedo forma parte del desarrollo. Es una emoción necesaria. Nos protege, nos hace estar alerta y nos ayuda a evitar peligros. El problema aparece cuando ese miedo deja de ayudar y empieza a bloquear.
Muchos niños sienten miedo en distintas etapas: a la oscuridad, a quedarse solos, a animales, a ir al colegio, a dormir fuera de casa o a que ocurra algo malo.
Y es normal.
El miedo evoluciona con la edad. Cambia. Se transforma.
Pero a veces se intensifica o se mantiene más de lo esperado.
El objetivo no es eliminar el miedo, sino ayudar al niño a entenderlo y manejarlo.
En PSB Clinic trabajamos para que el niño:
Los miedos infantiles son habituales.
Pero conviene prestar atención cuando: